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Historia

MACEO Y ERNESTO GUEVARA UNIDOS POR LA HISTORIA

MACEO Y ERNESTO GUEVARA UNIDOS POR LA HISTORIA

Por Rafael Labrada Díaz

El 14 de junio podía transcurrir en Cuba como una jornada cualquiera, pero en realidad lo fortuito se impone en esta fecha porque, en el  año 1845, nacía en la Mayor de las Antillas uno de los grandes de su historia: Antonio Maceo y Grajales, mientras que en similar fecha de 1928 veía la luz, en Argentina, Ernesto Che Guevara. 

Las épocas diferentes no fueron obstáculos para que ambos próceres se unieran en el pensamiento y la obra del pueblo cubano, que ha sabido seguir el ejemplo legado por los dos patriotas, en aras de luchar incansablemente por la soberanía y la independencia de la patria.

Maceo, machete en mano, libró victoriosamente decenas de batallas y cuando aquellos cubanos vacilantes decidieron firmar con el enemigo la Paz del Zanjón, el Titán de Bronce supo erguirse en las zonas orientales y protagonizar la  histórica Protesta de Baraguá,  en la cual puntualizó que él no aceptaba ese acuerdo y que la lucha continuaba.

Cuando en 1895 se reanudó la Guerra Necesaria  por la independencia de Cuba, Maceo regresó a la patria y se sumó al Ejército Libertador para derrumbar el colonialismo español que oprimía a la Isla desde hacía muchos años, y nuevamente en los campos de batalla brilló por su valor y astucia.

En octubre de 1895, el Titán de Bronce realizó una de las acciones más audaces de la Guerra de Independencia: realizar la invasión de Oriente a Occidente  para llevar la guerra redentora hasta allá y poner en pie de lucha a todo el país en contra de los peninsulares y, así, dar al traste con la dominación foránea.

Al siguiente siglo, la lucha por la plena independencia de Cuba proseguía, aunque en condiciones diferentes, mas los patriotas debían salvar la patria en manos de un puñado  de traidores al servicio de los más mezquinos intereses nacionales y extranjeros.

En México, Ernesto Che Guevara no vacilo en unirse a quienes pretendían regresar a la Isla para derrocar la tiranía de Fulgencio Batista mediante la lucha armada y comenzar la construcción de una nueva sociedad, desprovista de intromisión foránea y con el principio de independencia total.

El Che pronto se destacó como jefe guerrillero y también realizó la invasión de Oriente a Occidente, para repetir la hazaña de Maceo y cumplir los mismos objetivos estratégicos de los revolucionarios de ambas épocas históricas, pero que perseguían similares propósitos.

Ernesto Guevara conoció la victoria revolucionara, y pudo dar su aporte a la construcción de la nueva Cuba,  mas Antonio Maceo murió heroicamente combatiendo contra el enemigo en la finca San Pedro, cerca de Punta Brava, en La Habana, el 7 de diciembre de 1896, cuando la guerra aun no había terminado. 

El Guerrillero Heroico no solo pensaba en la liberación de Cuba, sino que sus ideas iban más allá y se propuso conquistar la libertad de otras naciones de America Latina y, en Bolivia, entregó su valiosa vida frente a sus enemigos, el 8 de octubre de 1967, pero hoy los pueblos siguen su ejemplo y están enfrascados en la búsqueda de su segunda independencia. 

 

 

 

EN EL NUEVO ANIVERSARIO DE LA CONSTITUCIÓN DEL MININT

EN EL NUEVO ANIVERSARIO DE LA CONSTITUCIÓN DEL MININT

Por Rafael Labrada Díaz 
El seis de junio de 1961, se constituyó en Cuba el Ministerio del Interior, el   
cual nació con la misión de hacer frente a la lucha de clases alentada por el
Gobierno de Estados Unidos en su afán de derrumbar la Revolución
cubana e instaurar de nuevo el capitalismo en la Mayor de las Antillas.
La historia del MININT es la de la defensa heroica y legendaria en la que 
han tomado parte sus integrantes durante un largo período, frente a los
actos hostiles de varios  presidentes norteamericanos y más de 14
directores de la CIA, auxiliados, servil y traidoramente, por la
contrarrevolución interna y externa.
El MININT, como se le conoce, ha desarrollado su misión en aras de 
salvaguardar las conquistas populares, detectar y neutralizar las acciones
contrarrevolucionarias y garantizar el orden y la tranquilidad; además ha
garantizado la lucha contra la delincuencia, atención a la reeducación
penal, la protección contra incendios, la regulación del tránsito y la
seguridad de las fronteras. 
Esta fuerza revolucionaría tiene su antecedente en los patriotas que 
iniciaron la lucha en 1868 y luego la continuaron en 1895, en los
combatientes del Ejército Rebelde que supieron llevar a Cuba a su
segunda independencia, guiados por el Comandante en Jefe Fidel Castro
Ruz.
Ha sido tarea del Ministerio del Interior, forjar una policía Nacional 
Revolucionaria distinta a la que existía antes del triunfo de la insurrección
armada, caracterizada por la más feroz represión contra el pueblo y
defensora de los más mezquinos intereses nacionales y extranjeros en los
sucesivos gobiernos de la República mediatizada.
Una Policía no para reprimir al pueblo, sino para defenderlo y proteger su 
tranquilidad y demás bienes; velar por el orden público y el cumplimiento de
la ley y contribuir con su actuación cotidiana, presidida por la ética y el
sentido de la justicia, a la eliminación progresiva de vicios y lacras del
 pasado capitalista.
Ese brazo armado de la Revolución se ha enfrentado con éxito a todo
intento del enemigo en su obsesión por destruir la obra del pueblo; solo en
los años 1961 y 1965, se estructuraron invariablemente con el apoyo del
gobierno de Estados Unidos y de su tenebrosa Agencia Central de
Inteligencia, doscientas noventa y nueve organizaciones
contrarrevolucionarias. A lo se añade que el terrorismo originado en el
norteño país contra el pueblo cubano ha ocasionado, en cinco décadas, la
muerte de tres mil 478 personas.

 Puede contarse entre los hijos de Cuba muertos,heridos,    mutilados,              huérfanos, viudas, madres y padres sin consuelo por la pérdida   violenta e irreparable de sus hijos, y los daños a la economía y a las propiedades de la nación, que habrían sido muchos más, si frente a las amenazas y agresiones no hubiesen estado los combatientes del Ministerio del Interior, junto a los de las FAR y al pueblo organizado, en permanente vigilia y arriesgando sus vidas para proteger las de todos los demás.

Con elevado patriotismo, han sabido cumplir con su deber los abnegados y fieles hombres y mujeres de la Seguridad Personal, custodios de la vida de Fidel, Raúl y otros dirigentes de la Revolución; los hombres y mujeres que han desarrollado su humanitaria y no menos arriesgada labor de salvar vidas y recursos en medio de incendios, derrumbes y otras contingencias; los responsables del trato humano y estrictamente apegado a la ley, a quienes cumplen sanciones en centros penitenciarios.

También los encargados de la labor meticulosa de identificación personal y ubicación domiciliaria de los ciudadanos; los veladores del cumplimiento de leyes y regulaciones para la entrada y salida del país de nacionales y extranjeros; los integrantes del Cuerpo de Guardabosques de Cuba, científicos Criminalistas, combatientes y los trabajadores civiles de las áreas técnicas y logísticas: del MININT.

 

CELIA VIVE EN EL CORAZÓN DE SU PUEBLO

CELIA VIVE EN EL CORAZÓN DE SU PUEBLO

Por Rafael Labrada Díaz

El nueve de mayo de 1920, en el oriental poblado de Media Luna, provincia de Granma, nace Celia Sánchez Manduley, heroína de la lucha clandestina y de la Sierra Maestra, como miembro del Ejército Rebelde dirigido por Fidel Castro  Ruz, que dio al traste con la dictadura de Fulgencio Batista en Cuba, para dar paso a una revolución en todos los ámbitos de la sociedad.

A la construcción de esa nueva sociedad,  se entregó Celia con cuerpo y alma, haciendo galas de su patriotismo, de su alegría de vivir, de su fidelidad a la gran obra del pueblo y hacia Fidel, inspirada en las ideas de José Martí, el Héroe Nacional de Cuba.

Esta singular mujer tuvo en su formación gran influencia de su padre: Manuel Sánchez, hombre de vasta cultura y un profundo sentimiento martiano, que no solo se destacó  en áreas como la medicina, sino también en la estomatología, la política, la historia y la espeleología.

Fue él quien señaló el lugar exacto donde cayó el prócer Carlos Manuel de Céspedes, el Padre de la Patria, guió la expedición que situó el primer busto de Martí en el Pico Turquino, en 1953, mantenía estrechas relaciones con  el científico Núñez Jiménez, seguidor de las ideas de Eduardo René Chibás, que llegó a visitarlo el 20 de mayo de 1948.

Todo ello, fue forjando la personalidad de Celia Sánchez; profundamente revolucionaria  humana: los Días de Reyes salía a la calle a repartir juguetes a los niños que compraba con sus ahorros del año, los que guardaba celosamente en una alcancía para cuando llegara la fecha dedicada a los pequeños.

Celia estaba muy ligada al revolucionario santiaguero Frank País, y entre ambos, prepararon y enviaron hombres para fortalecer el incipiente Ejercito Rebelde comandado por Fidel en la Sierra Maestra y, finalmente, ella se trasladó hacia las montañas para formar parte de la guerrilla.

En la Sierra, formó parte del pelotón integrado por mujeres y fue una combatiente ejemplar, disciplinada y emprendedora, con lo cual hizo una gran contribución al desarrollo de la lucha armada en contra de la tiranía batistiana que oprimía al país en esos tiempos.

Después del triunfo de enero de 1959, se convirtió en el brazo derecho de Fidel en todas las tareas de la Revolución; se destacó por sus iniciativas, como la construcción del Parque Lenín, en La Habana y la incesante lucha por preservar todo documento histórico que pudiera servir como fuente para escribir la historia de la Revolución.

La flor más autóctona de la Revolución, como fue bautizada, falleció el 11 de enero de 1980, y dejó en el pueblo cubano un ejemplo imperecedero de fidelidad a la Revolución, a Fidel, con una firmeza inquebrantable y sentido del deber, de humanismo y amor hacia cuantos la rodeaban.

 

 

 

 

 

 

 

EN EL ANIVERSARIO 57 DEL ANUNCIO DE UNA NUEVA POLÍTICA DE EDUCACIÓN EN CUBA

EN EL ANIVERSARIO 57 DEL ANUNCIO DE UNA NUEVA POLÍTICA DE EDUCACIÓN EN CUBA

      

         Por Rafael Labrada Díaz

         Al triunfar la insurrección armada en Cuba, el primero de enero de 1959, encontró que miles de niños no tenían escuelas ni maestros  para estudiar, como consecuencia del grado de abandono al que los regímenes burgueses habían sumido al país.   

        Ante ello, era necesario eliminar ese flagelo, en aras de que la población cubana dejara atrás la ignorancia, la falta de instrucción, el olvido heredado del coloniaje español que durante tantos años había subyugado a la Mayor de las Antillas.

        Por eso, el 13 de abril de 1959,  más de 22 MIL maestros de las escuelas públicas y privadas del país respaldaron la política educacional de la Revolución, durante un encuentro que sostuvieron con el Comandante en Jefe Fidel Castro, en la Ciudad Deportiva de La Habana.

         La reunión se prolongó hasta la madrugada del siguiente 
día, en la que  el Primer Ministro del Gobierno
Revolucionario llamó a transformar radicalmente la
educación, como parte del proceso emprendido en Cuba
con el propósito de poner fin a muchos años de atraso en
ese campo.
          En esa ocasión, Fidel anunció que el campamento militar 
de Columbia se convertiría en una ciudad escolar, en la
cual centenares de niños pudieran estudiar, y depositó en
 manos de los educadores una importante tarea: si la
Revolución trajo la libertad a la niñez, son los maestros
 quienes tienen el deber de moldear ese material. 
          Los trabajadores del sector respaldaron plenamente la 
petición del Primer Ministro del Gobierno Revolucionario y
no solo se trasladaron hacia los lugares más intrincados
del país para dar clases, sino que también organizaron un
centro de formación de maestros voluntarios en la Sierra
Maestra.
          En poco tiempo, todos los niños de la nación tenían 
garantizados un educador y un aula para estudiar y, de
esa manera, podían alcanzar el sexto grado de la
enseñanza primaria, con lo cual  quedaba atrás el flagelo
de la falta de aulas y personal para la instrucción escolar.
          Luego, en 1961, se llevó a cabo una Campaña de
Alfabetización, en Cuba, dirigida a liquidar el analfabetismo
y, al concluir esta, se aplicó un ambicioso plan de becas,
principalmente dirigido a los alfabetizadores, para que
estos tuvieran la posibilidad de cursar la secundaria, el
preuniversitario y formarse como técnicos de nivel medio
o profesionales universitarios.
   

            Con ello, la Revolución, además de llevar la justicia social a las amplias masas populares, garantizaba el personal calificado que se necesitaría para emprender los cambios económicos previstos en el país, en aras de avanzar en el desarrollo de la nación.

          La reunión del Comandante en Jefe Fidel Castro con los educadores cubanos en 1959, constituyó el punto de partida de los avances que la educación muestra hoy en todas las enseñanzas, incluida la superior, la cual quebró los muros de los recintos habituales, para expandirse hacia  la mayoría de los municipios cubanos, en lo que se llamó la universalización de la enseñanza superior.

 

 

REALIZAN ENCUENTRO DE CONOCIMIENTO ESTUDIANTES DE LA UNIVERSIDAD DE LAS TUNAS

REALIZAN ENCUENTRO DE CONOCIMIENTO ESTUDIANTES DE LA UNIVERSIDAD DE LAS TUNAS

 

 

Por Rafael Labrada Díaz.

Estudiantes de la Facultad de Ciencias Sociales y Humanísticas, de la Universidad de Las Tunas,  realizaron el Primer Encuentro de Conocimientos del presente curso sobre la Historia de Cuba, en el escenario Pepito Tey, con la finalidad de profundizar en el dominio de acontecimientos ocurridos en la localidad y  en el resto del país, a partir de siglo diecinueve y hasta la actualidad.

El concurso se  desarrolló mediante preguntas formuladas por una moderadora, interrogantes que los representantes de las carreras de Derecho, Estudios Socioculturales, Comunicación Social y Educación Artística debían responder para que un jurado las evaluara y determinara la puntuación obtenida, en correspondencia con la calidad.

Al final del certamen, la computación de las calificaciones otorgadas dieron lugar a la ubicación de cada grupo, como premio al esfuerzo realizado y el conocimiento demostrado en los temas tratados,  en lo cual todos los participantes resultaron ganadores porque tuvieron la oportunidad de relacionarse con hechos acaecidos en la lucha por la independencia de Cuba.   

De acuerdo con el veredicto del jurado, los estudiantes de la carrera de Derecho fueron merecedores del primer lugar; el segundo,  recayó en la representación de la carrera de Estudios Socioculturales, el tercero en Comunicación Social y el cuarto lugar fue para los discípulos de la carrea de Educación Artística.

El encuentro de conocimiento forma parte de los planes de la Federación Estudiantil de la Facultad de Ciencias Sociales y Humanísticas, encaminados a educar a los alumnos en el cultivo de valores como el de patriotismo y la profesionalidad, con vistas a egresar profesionales integrales y con una elevada calidad.

 

 

EL NATALICIO DEL COMANDANTE CAMILO CIENFUEGOS

EL NATALICIO DEL COMANDANTE CAMILO CIENFUEGOS

Por Rafael Labrada Díaz

En el seno de una familia humilde, el 6 de febrero de 1932, en la barriada habanera de Lawton, nace Camilo Cienfuegos Gorriarán, quien luego se convirtió en uno de los comandantes más carismáticos de la Revolución; su sonrisa franca y sincera y su espíritu jovial  eran sellos distintivos del jefe guerrillero.   

Camilo fue uno de los tantos jóvenes que se vieron obligados a tomar el camino del exilio ante la feroz persecución de que eran víctimas en Cuba por la dictadura de Fulgencio Batista; se instaló en México donde conoció a Fidel Castro y pronto formó parte de la nómina de los futuros expedicionarios del Granma.

Después del combate de Alegría de Pio, donde la mayoría de los combatientes se dispersaron, este joven resultó uno de los que se encaminaron hacia la Sierra Maestra a reencontrarse con Fidel Castro para proseguir la lucha contra el régimen imperante en el país.

Allí pronto se destacó por su valor y arrojo en los encuentros con el enemigo, su fe infinita en la victoria y, sobre todo, por su lealtad hacia el Comandante en Jefe Fidel Castro. Ello lo demostró en los combates de Pino del Agua, el Uvero, El Hombrito, Bueycito y otros.

Fue el primer jefe revolucionario en bajar al llano a cumplir misiones guerrilleras y su nombre quedó para siempre en la historia por las hazañas realizadas en los alrededores de la ciudad de Bayamo, ubicada en la zona oriental de Cuba; en ese territorio recibió la noticia de que había sido ascendido a los grados de comandante del Ejército Rebelde.

En misiva enviada a Fidel Castro, con motivo de su ascenso, decía que en sus manos tenía la orden de ascenso a Comandante y que le sería más fácil dejar de respirar que dejar de ser fiel a la confianza depositada en él por el máximo jefe guerrillero, lo cual corrobora los valores de responsabilidad, patriotismo y lealtad presentes en el joven revolucionario.

El 21 de marzo de 1958, baja nuevamente de la Sierra Maestra pero esta vez para marchar al frente de la columna invasora Antonio Maceo, cuya misión era trasladarse  hacia la provincia de Pinar del Río, la más occidental de Cuba, con el fin de llevar hasta allá la guerra revolucionaria, en cumplimiento del plan estratégico del Ejército Rebelde.

Luego de un sinnúmero de vicisitudes, el grupo guerrillero llega a la entonces provincia de Las Villas y se encamina al norte de ese territorio central de Cuba; muy pronto el ejército de la dictadura siente el empuje de los revolucionarios, pues sufren constantes ataques armados, entre los cuales figura como el más importante la toma del cuartel de Yaguajay.         

Esta acción, junto a las desarrolladas por la tropa de Ernesto Che Guevara en esa misma provincia  y las que tenían lugar en la antigua provincia de Oriente, provocaron  que el primero de enero de 1959, el tirano Fulgencio Batista huyera del país con sus acólitos  y fue el momento en que Camilo Cienfuegos recibe la orden de marchar hacia la capital, para tomar el campamento de Columbia, principal baluarte del ejército de la dictadura.

El jefe Guerrillero cumplió la orden, y en poco tiempo esa posición estaba en manos de los rebeldes, mientras Ernesto Che Guevara tomaba la fortaleza de la Cabaña y en todo el país el Ejército Rebelde liberaba a todas las ciudades; había triunfado la insurrección armada, en lo cual el pueblo cubano había desempeñado un importante papel.

Una vez tomado el poder, los revolucionarios se aprestaban a comenzar la construcción de una nueva sociedad; la burguesía nacional estaba aplastada, pero no eliminada; en Camagüey se produjo una traición y a Camilo Cienfuegos le dieron la misión de ir hasta esa provincia para solucionar tal situación.

El 28 de octubre de 1959, de regreso a La Habana en una pequeña avioneta, lo sorprendió una tormenta, el aparato cayó al mar  y  pereció el héroe de tantas batallas en medio de las olas; cada 28 de octubre los cubanos acuden a las orillas del mar, de las presas, de los ríos y de los arroyos a depositar flores en el agua, como un eterno homenaje al querido guerrillero.  

 

 

FUERZAS REBELDES ENTRAN EN SANTA CLARA

 

 

Por Rafael Labrada Díaz
El 29 de diciembre de 1958, las fuerzas rebeldes dirigidas por el 
Comandante Ernesto Che Guevara, entran a Santa Clara y por la
tarde inician operaciones contra la comandancia de la policía y la
loma del Capiro, situada muy cerca de la ciudad.
Las tropas revolucionarias habían llegado pocos meses atrás al 
centro del país, procedentes de la Sierra Maestra, como parte de
la estrategia del Ejército Rebelde de llevar la guerra a toda la
 nación, lo cual sería una situación insostenible para el gobierno
 de  Fulgencio Batista.
El régimen batistiano empleaba inútilmente cuando recurso
 tenía en sus  manos para tratar de resistir el embate de los
rebeldes, e ideó enviar  desde La Habana hacia Santa Clara  
un tren blindado repleto de efectivos castrenses, con lo que
consideraba podría detener el empuje insurrecto y evitar que
tomaran la ciudad  
El día 29 de diciembre de 1958,  el tren tuvo que comenzar a 
replegarse sin que su tripulación siquiera sospechara que la
vía férrea había sido levantada y en poco tiempo se descarriló
y fue tomado por los atacantes; de esa manera, la idea de las
altas esferas de la dictadura quedaba eliminada.
Sobre el hecho, el Comandante Ernesto Che Guevara
 escribió: “Acosados  por hombres que, desde puntos
cercanos y vagones inmediatos, lanzaban  botellas de
gasolina encendidas, el tren se convertía, gracias a las
chapas de blindaje, en un verdadero horno para los
 soldados".
Eliminado el tren, la situación se tornó más favorable 
para los rebeldes que  arreciaron los combates en
todos los puntos de la ciudad, entre los que se
encontraban las fuerzas del Ejército gubernamental y
la Policía, las cuales ofrecieron una desesperada
 resistencia.
Todo ello les resultó inútil a los efectivos de la tiranía
porque de todas formas  Santa Clara fue cayendo
poco a poco en manos de las fuerzas revolucionarias
hasta que la controlaron totalmente, hecho por el
cual el gobierno ordenó el bombardeo de la ciudad
sin importar que murieran  hombres, mujeres y niños
 indefensos.
En la toma de Santa Clara, los revolucionarios
 tuvieron que lamentar la pérdida de uno de sus
mejores combatientes: Roberto Reyes, El Vaquerito,
quien cayó combatiendo contra las fuerzas de la
tiranía, en aras de liberar el país de las garras de
 Fulgencio Batista, personaje de triste recordación
para los cubanos.

 

 

ESTUDIANTES Y PROFESORES DE LAS TUNAS VISITAN SITIOS HISTÓRICOS DE BAYAMO

ESTUDIANTES Y PROFESORES DE LAS TUNAS VISITAN SITIOS HISTÓRICOS DE BAYAMO

Por Rafael Labrada Díaz

Estudiantes y profesores del primer año de la carrera de Comunicación Social, de la Universidad de Las Tunas, recorrieron sitios históricos de la vecina ciudad de Bayamo, cuna de la nacionalidad cubana, como parte de la formación profesional  e integral que reciben esos alumnos.

El grupo, primeramente visitó la Casa de la Nacionalidad, ubicada en el corazón de esa urbe, donde recibieron una pormenorizada explicación sobre la historia de la instalación y sus alrededores, en lo cual se destacan la redacción por Perucho Figueredo del Himno de Bayamo, devenido en Himno Nacional y la quema de la ciudad.

A principios de 1869, los patriotas tomaron a Bayamo y al hacerlo, el pueblo le pidió a  Figueredo, quien ya había escrito la música del Himno, que escribiera la letra y, allí, montado en su caballo, compuso las estrofas de lo que luego sería uno de los símbolos patrios de los cubanos.

Los patriotas permanecieron varios días en la ciudad, pero los españoles prepararon una fuerte columna para reconquistarla, y los cubanos estaban  imposibilitados de rechazar esa fuerza, sobre todo, por falta de armas, por lo cual prefirieron incendiarla antes que entregarla de nuevo al enemigo.

La comitiva luego se dirigió a la casa natal de Carlos Manuel de Céspedes., el Padre de la Patria, donde pudo apreciar numerosos objetos personales de quien, además de ser uno de los hijos más cultos e ilustres de Bayamo, fue el iniciador de la Guerra del 68 en su ingenio Lademajagua.

A Céspedes  se le llama el Padre de la Patria porque cuando se encontraba alzado en armas contra la metrópoli, los españoles tomaron prisionero a un hijo del patriota y le comunicaron que si no se rendía, procederían a eliminarlo físicamente, a lo cual el Jefe insurrecto respondió: “yo no me entrego, hagan con mi hijo lo que quieran, yo soy el padre de todos los cubanos”

Finalmente, el grupo visitó el denominado Museo de Cera, donde se exhiben esculturas a tamaño natural de diversas personalidades, esculpidas a partir del uso de la cera con un realismo que impresiona a toda persona que recorra el lugar, ubicado en el bulevar de la ciudad.

En la sala de la institución cultural se encuentran las réplicas de García Márquez; Polo Montañés; José Martí; Carlos Manuel de Céspedes; Faustino Oramas, El Guayabero; Bola de Nieve; Rita Montaner; Juan Formell; Sindo Garay; Benny Moré y otras personas que dejaron una huella destacada en el variado quehacer humano.    

 

ALUMNOS DE LAS TUNAS RINDEN TRIBUTO A LOS ESTUDIANTES DE MEDICINA ASESINADOS

ALUMNOS DE LAS TUNAS RINDEN TRIBUTO A LOS ESTUDIANTES DE MEDICINA ASESINADOS

Por Rafael Labrada Díaz

Alumnos de la Universidad de Las Tunas realizaron una caminata para rendir tributo a los ocho estudiantes de medicina fusilados por los españoles en el año 1871, como parte de la represión que mantenía la metrópoli contra los habitantes de sus colonias, con el fin de tratar de mantener su pleno dominio sobre ellas.

En el recorrido participaron discípulos de la Facultad de Ciencias Médicas Zoilo Marinello y del otro plantel de enseñanza superior dedicado a la formación de futuros profesionales en diferentes disciplinas, quienes partieron desde sus respectivos centros hasta llegar al parque Vicente García, ubicado en el corazón de la ciudad de Las Tunas.

Este parque es depositario de un busto de Federico Capdevila, único oficial español que alzó su voz en defensa de los jóvenes cubanos, porque estaba convencido de su total inocencia y que los cargos contra ellos eran tendenciosos, falsos y carentes de todo fundamento.

El día 28 de noviembre de 1871, el profesor demoró en llegar al aula y los estudiantes emplearon el tiempo en jugar en el cementerio con un carro dedicado a cargar los muertos para enterrarlos, hecho que los peninsulares utilizaron para acusarlos de  profanar el nicho de la tumba del periodista español Don Gonzalo de Castañón.  

Este periodista era el director del periódico La Voz de Cuba, ídolo para el cuerpo de voluntarios, organización militar extremista española, que se caracterizaba por su feroz represión contra los criollos y había fallecido en un duelo con un cubano, lo cual lo hacía sumamente intocable.

Para comprender mejor el fondo de esos acontecimientos, hay que tener en cuenta que los patriotas alzados en la manigua contra la metrópoli española asestaban golpes demoledores a las tropas peninsulares y,de alguna manera, los colonialistas sentían la necesidad de vengarse de los insurrectos y decidieron asesinar a los estudiantes.

Ellos eran Alonso Álvarez de la Campa, Anacleto Bermúdez, Ángel Laborde, Pascual Rodríguez, José de Marcos Medina,Carlos de la Torre, Eladio González y Carlos Verdugo, dos de los cuales se encontraban en Matanzas el día en que los demás visitaron el cementerio.

Ante esas acusaciones, un tribunal los condenó a penas leves, pero el cuerpo de voluntarios no aceptó tal decisión y pidió un nuevo juicio en el cual se aplicaran penas más severas y, efectivamente, en una segunda vista resultaron sentenciados a la pena de muerte por fusilamiento.

En 1887, cuando todavía Cuba se encontraba bajo los dominios de España, el doctor Fermín Valdez Domínguez publicó las pruebas reunidas durante tres lustros de que los ocho estudiantes de medicina fusilados eran totalmente inocentes de los cargos que se les atribuyeron.

Valdez Domínguez, de rodillas ante el lugar donde reposan los restos de los ocho estudiantes de medicina, en La Habana, escribió un sencillo  epitafio: ¡Inocentes! El hecho constituyó una mancha para España, y mostró la crueldad e injusticia de una dominación colonial que ya tenía los días contados.   

 
 
 

 

LA CRISIS DE LOS MISILES

LA CRISIS DE LOS MISILES
Por Rafael Labrada Díaz 
El cuatro de noviembre de 1962, se inician las 
conversaciones oficiales entre el Primer
Ministro cubano Fidel Castro Ruz y el
vicepremier soviético, Anastas Mikoyán, con
 motivo de la Crisis de Octubre desatada por
el gobierno de Estados Unidos por el
emplazamiento en Cuba de armas de  largo
alcance, pertenecientes a la URSS. 
Una semana antes, el primer ministro 
soviético, Nikita Jruschov, y el presidente
de Estados Unidos, John Kennedy, habían
 acordado, sin previa consulta con las
autoridades cubanas, la retirada de esas
armas de la Isla, a cambio de que
 Washington se comprometiera a no
invadir a la Mayor de las
Antillas y a desmantelar sus bases
coheteriles de Turquía.
La máxima dirección de la Revolución 
consideró que tal acuerdo no era
 conveniente para el país, y Fidel, en
comparecencia por la radio y la televisión,
hizo pública la posición nacional para
alcanzar una paz duradera  y verdadera
basada en cinco puntos que Estados Unidos
debía cumplir.
Estos cinco puntos son: cese del bloqueo 
económico, financiero y comercial contra la
Isla y de todas las actividades subversivas,
de ataques piratas, de violaciones del
espacio aéreo y naval, y la retirada de las
tropas yanquis de la Base Naval de
Guantánamo.
La posición cubana era justa, pues se trataba
de lograr el cese de las agresiones que el
imperialismo norteamericano practicaba
contra los cubanos, quienes necesitaban
encontrar una vía para mantener la paz,
mancillada cotidianamente por los vecinos
del Norte.
Luego de esas negociaciones, se puso fin a
la llamada Crisis de los Misiles, Crisis de
Octubre o Crisis del Caribe, como también
se le conoce, la cual colocó al mundo al
borde de la guerra nuclear de imprevisibles
consecuencias para todas las naciones del
Orbe; una vez más brillaron el prestigio de
Cuba y la posición firme de sus dirigentes.


 

LA RECONCENTRACIÓN DE WYLER EN CUBA

LA RECONCENTRACIÓN DE WYLER EN CUBA

LA RECONCENTRACIÓN DE WYLER EN CUBA

Por Rafael Labrada Díaz

 

El 21 de octubre de 1896, las autoridades españolas dictaron un bando militar que establecía la reconcentración de la población rural en las ciudades, bajo el control de las autoridades peninsulares, para evitar  que prestaran cualquier tipo de ayuda a los patriotas cubanos.

Ante las constantes derrotas que los colonialistas tenían en la guerra contra los patriotas mambises, el general Arsenio Martínez Campos, gobernador y capitán general del país, en carta confidencial al presidente del Consejo de Ministro de España,  Antonio Cánovas del Castillo, propuso esa bestial  medida.

Con ello, los peninsulares esperaban que los combatientes del Ejército Libertador, al estar aislados de su base social y logística, se debilitarían y estarían obligados a rendirse, pero  Martínez Campos no se sentía en  condiciones de llevar a cabo tan sanguinaria política.

Por eso, en su misiva recomendaba  que se le encargase esa misión a Valeriano Weyler, a quien consideraba preparado militarmente y con inteligencia suficiente para aplicar la crueldad que se pretendía aplicar en la isla de Cuba.

Las medidas adoptadas por los españoles con el fin de tratar de aislar a los patriotas incluían, además, la prohibición de la venta, el resguardo, la donación o la  entrega de caballos y armas a los insurrectos, elementos que consideraban de suma importancia para los cubanos.

Para la reconcentración en las ciudades, Wyler estableció un plazo de ocho días y durante el tiempo que estuvo vigente la medida, causó la muerte a unas trescientas mil  personas por hambre y enfermedades al producirse el deterioro total de la agricultura cubana, sostén principal de la población.

En una visita realizada por el alcalde de Güines a Valeriano Wyler, a fin de  pedirle algunas raciones para los reconcentrados y evitar que continuaran falleciendo debido a la falta de alimentos, el oficial español le expresó que  ese era el objetivo, que murieran.

A pesar de la crueldad y los estragos causados por estas medidas, Weyler no pudo frenar el desarrollo impetuoso de la guerra; las filas del Ejército Libertador continuaron nutriéndose de los recursos más elementales y sus jefes, oficiales y soldados adoptaron nuevos métodos de subsistencia que les permitieron continuar la lucha victoriosa por la independencia de la patria.

El 30 de marzo de 1898, el nuevo capitán general de la Isla, Ramón Blanco Erenas, dictó otro bando militar que derogó la reconcentración, con el objetivo de suavizar la situación y crear condiciones favorables para que la implantación del régimen autonómico en Cuba lograse que los mambises depusieran las armas.

Esa nueva política también fracasó, pues como decía el Generalísimo Máximo Gómez, a España le era imposible pacificar a Cuba, aunque pudiera echarles encima a los patriotas doscientos mil hombres.

 

 

EN EL ANIVERSARIO 66 DEL ASESINATO DE AMANCIO RODRIGUEZ Y JOSÉ OVIEDO CHACÓN

EN EL ANIVERSARIO 66 DEL ASESINATO DE AMANCIO RODRIGUEZ Y JOSÉ OVIEDO CHACÓN

Por Rafael Labrada Díaz

El 18 de septiembre de 1949, elementos reaccionarios de la burguesía del central Francisco, asesinaron a los trabajadores de ese ingenio Amancio Rodríguez y José Oviedo Chacón por el único delito de ser revolucionarios y no aceptar los desmanes de los ricos de la época.

Amancio pertenecía a las filas comunistas desde el año 1933 y por su ejemplo, abnegación y entrega a sus tareas, DOS años más tarde se convirtió en el máximo dirigente del Partido en la zona, la cual en esa época pertenecía a la provincia de Camagüey.

Por sus condiciones de revolucionario, resultó electo también para la dirección del Sindicato, responsabilidad en la cual siempre defendió con honestidad los intereses de los trabajadores, por lo que al poco tiempo fue destituido del cargo, como parte de la política oficial de asalto a los sindicatos.

Pese a la arbitraria medida, para los obreros Amancio continuaba siendo su líder sindical y ello no le agradaba mucho a los magnates azucareros de ese central y por lo que comenzaron a pensar en la liquidación física del dirigente a fin de quitarlo del camino a cualquier precio.

Junto a Amancio se encontraba su compañero José Oviedo Chacón, quien fue expulsado del central Francisco por su participación en las luchas de los trabajadores por sus reivindicaciones económicas; pero a la caída de tirano Gerardo Machado, retornó a su puesto laboral.

En 1940, Oviedo resultó elegido como uno de los dirigentes de la organización sindical del ingenio, atendiendo a sus dotes de organizador y de revolucionario cabal, condiciones que le permitieron ingresar en la filas del Partido Comunista de Cuba, en el año 1948.

El 12 de septiembre de 1949, la dirección sindical impuesta por la administración del central Francisco convocó a una asamblea para tratar el tema relacionado con el convenio colectivo de trabajo entre los obreros y la empresa yanqui; pero en realidad se trataba de una provocación bien planeada por cuanto el orador comenzó a insultar a Amancio.

Mientras esto ocurría, a Amancio no se le concedía el derecho de  réplica, sin embargo, el dirigente obrero avanzó hacia el micrófono, seguido por Oviedo,  ocasión que aprovecharon los pandilleros apostados en varios puntos del local para disparar sus armas y asesinar a los DOS luchadores comunistas.

Esta fue una de las tantas barbaries que cometió la burguesía foránea, en complicidad con la nacional, para enfrentar la justa lucha de los trabajadores cubanos a fin de alcanzar su total emancipación, lo cual ocurrió en 1959, al triunfar la Revolución cubana.

 

 

PRIMERA GRADUACIÓN DE MEDICOS HECHA POR LA REVOLUCIÓN

PRIMERA GRADUACIÓN DE MEDICOS HECHA POR LA REVOLUCIÓN

 

 

Por Rafael Labrada Díaz 
 
El DIEZ de septiembre de 1964 se produjo, en el teatro de la 
Central de Trabajadores de Cuba, en La Habana, la graduación
de los primeros DOSCIENTOS CINCUENTA médicos formados
íntegramente por la Revolución, en una ceremonia que
presidió el Comandante en Jefe Fidel Castro.
Tras el triunfo de enero de 1959 contra la tiranía batistiana, 
Estados Unidos comenzó a emplear diversas maniobras
dirigidas a dejar sin galenos a la Mayor de las Antillas, y ello
ocasionó que varios profesionales del sector abandonaran
el país.
Esa campaña estaba dirigida a reducir la atención médica, lo 
cual provocaría el surgimiento de diversas epidemias, que al
no poder combatirlas por la falta de especialistas, ocurriría el
derrocamiento de la Revolución por enfermedades.
Los imperialistas, una vez más, se equivocaron; las masas 
resistieron la carencia de profesionales de la salud y, al mismo
tiempo, el Gobierno Revolucionario puso en práctica un
programa encaminado a formar nuevos galenos.
Estos estudiantes cursaron la carrera mediante la aplicación 
del  principio de combinar la teoría con la práctica, y ello les
posibilitó graduarse con una alta preparación, hecho no
conocido en la historia de la medicina cubana.
La graduación  inicial de DOSCIENTOS CINCUENTA médicos, 
constituyó un acontecimiento importante, porque ello
posibilitaba mejorar la atención a los pacientes, y también
marcaba el inicio de un gran esfuerzo en la formación de
galenos. 
En todas las provincias del país se crearon Universidades y 
Facultades de Ciencias Médicas, lo cual posibilitó, en poco
tiempo, contar con una alta matrícula en las distintas
disciplinas, con el fin de satisfacer las necesidades.
Cada año, en Cuba egresan miles de estudiantes nacionales y 
extranjeros graduados en medicina, estomatología, enfermería
y otras disciplinas, los cuales poseen un alto nivel científico,
logrado mediante la combinación de la teoría con la práctica.
Los planes imperialistas de despojar de médicos a los cubanos
se estrellaron contra el programa de la Revolución dirigido a
formar especialistas, los cuales no  solo atienden a pacientes
en la Mayor de las Antillas, sino también prestan servicios en
diversas naciones.
 
 

EL PARTIDO COMUNISTA CELEBRA CONGRESO A LA CAÍDA DE MACHADO

Por Rafael Labrada Díaz

             Luego de producirse el derrocamiento de la dictadura machadista, el 26 de agosto de 1933. el Partido Comunista de Cuba celebró un pleno, en el cual se acordó orientar la creación de un Gobierno de obreros y campesinos, mediante la integración de soviets en las fábricas y ciudades. 

            El movimiento nacional contra la tiranía provocó la huída de Gerardo Machado hacia Bahamas, lo cual constituyó una victoria del pueblo, pero de inmediato Carlos Manuel de Céspedes se hizo cargo de la presidencia y formó un gobierno integrado por los distintos grupos y partidos que habían aceptado la mediación de Estados Unidos. 

            Las masas comprendieron que aquel gabinete no garantizaba los más caros anhelos de la nación, y la lucha popular continuó para deponer a todos los colaboradores del régimen machadista, tales como congresistas, gobernadores  provinciales, alcaldes, jefes militares y otros.

            El gobierno de Céspedes se vio obligado a restablecer la Constitución de 1901 y a depurar responsabilidades entre los cómplices de la dictadura, pero en definitiva el poder siguió en manos de la burguesía, pese a que la victoria era del pueblo.

            En la agitación general de aquellos días se destacaron los obreros, bajo la dirección de las organizaciones sindicales, que habían conducido las batallas de años anteriores y, pese a las campañas contra ellas, cada día ganaban más prestigio ante la clase trabajadora.    

            En agosto, El Directorio Estudiantil Universitario publicó un manifiesto en el cual exigía la creación de un gobierno provisional revolucionario que realizara el programa radical esperado por el pueblo de Cuba, como resultado de sus luchas, en aras de cambiar el panorama del país.

            El Partido Comunista de Cuba, celebró un pleno el 26 de agosto de 1933, en el que se acordó formar un gobierno de obreros y campesinos, para lo cual hizo un llamado a organizar soviets en las fábricas y ciudades, con el propósito de que los trabajadores tomaran el poder político.

            Los dirigentes comunistas se pusieron al frente del movimiento de masas desencadenado por el llamamiento del Partido, y organizaron soviets en los centrales azucareros Mabay, Jaronú, Senado, Santa Lucía y otros, para tomar en sus manos la dirección de esas empresas.

            Este movimiento no logró extenderse a todo el país, y poco tiempo después resultó fuertemente reprimido por los militares,  los cuales respondían a los intereses de quienes estaban maniobrando a fin de escamotear el triunfo alcanzado por el pueblo, que había dado al traste con la dictadura machadista.  

            De esta forma, la burguesía nacional, en complicidad con el gobierno de Estados Unidos, le arrebató a las masas la victoria lograda en la lucha contra Machado, con la finalidad de mantener el poder político y continuar oprimiendo a  las clases explotadas. 

   
 

 

 

EL ESTALLIDO DE LA GUERRA CHIQUITA EN CUBA

EL ESTALLIDO DE LA GUERRA CHIQUITA EN CUBA

Por Rafael Labrada Díaz

   Después de la Guerra del 68, los cubanos no se resignaron a que la Patria continuara dominada por España y el 24 de agosto de 1879 estalló la llamada Guerra Chiquita, como un nuevo intento de alcanzar la plena independencia de la Isla mediante la lucha armada.

   Pocos  meses después de firmada la Paz del Zanjón, la cual no preveía la liberación de la Mayor de las Antillas, Calixto García constituyó, en Nueva York, el  Comité Revolucionario Cubano, el cual tenía la misión de organizar una nueva contienda contra la metrópoli española..

           La labor de ese Comité se plasmó el 24 de agosto de 1879  en los primeros alzamientos que tuvieron lugar en  Gibara,  Holguín, Santiago de Cuba,  y manifestaciones de rebeldía en Las Villas; mientras en La Habana las acciones se vieron frustradas  por la detención de José Martí y el arresto de los demás insurrectos de la capital.

         Junto a Martí se encontraba el periodista Juan Gualberto Gómez, quien desde su posición de director del periódico La Fraternidad, había desarrollado una destacada actividad en la preparación de las masas negras y blancas, para la unión en la batalla por la liberación de la Isla.  

   Calixto García se encaminó hacia tierra cubana y, al llegar, ya los patriotas llevaban nueve meses de combate, sin apenas disponer de  armas y municiones y sin haber podido establecer contactos con García, por lo cual algunos habían iniciado gestiones para la capitulación.

         Otro de los problemas afrontados por los insurrectos   fue la falta de comunicación entre los grupos existentes en la parte oriental del país y los que luchaban en Las Villas y otras regiones, lo cual impedía lograr una unión efectiva entre ellos para el mejor desarrollo de la guerra.     

            Estas situaciones se fueron agravando hasta que en diciembre de 1880 quedaban pocas alternativas y todos los patriotas se vieron obligados a deponer las armas, incluyendo a Calixto García, quien se encontraba enfermo y no estaba en condiciones físicas de continuar en la manigua.

           José Martí realizó un profundo estudio de las causas del fracaso de la Guerra Chiquita, a fin de tomarlas como experiencia en los preparativos de la Guerra Necesaria, a fin de  evitar la repetición de errores que fueran nocivos para la contienda que se proponía iniciar.

        Los resultados de este alzamiento fueron TRESCIENTOS patriotas deportados y cerca de DOS MIL muertos, pero quedó en la historia como un nuevo ejemplo de la decisión de los cubanos de liberar a la patria del yugo español, el cual se había extendido, hasta ese momento, por más de SEISCIENTOS años. 

 

 

 

 

 

 

 

EL TIRANO BATISTA PRETENDE ATACAR LA REVOLUCIÓN

 

 

Por  Rafael Labrada Díaz

        El tirano Fulgencio Batista y Zaldívar, en complicidad con el dictador Rafael Leónidas Trujillo, de la República Dominicana, pretende llevar a cabo una conspiración contra Cuba, para la cual envía a la Isla un grupito de sus acólitos el 13 de agosto de 1959, para iniciar acciones subversivas.

Pero esos opresores de pueblos no podían imaginar que fuerzas del Gobierno Revolucionario de Cuba inmediatamente liquidarían totalmente este acto hostil contra la Revolución, que había triunfado luego de un largo período de lucha contra el régimen.  

      A los mercenarios se les da la información falsa de que la ciudad de Trinidad estaba tomada por la contrarrevolución, a fin de atraerlos allí y capturarlos tan pronto como aterrizaran en ese lugar, sin darles tiempo a que realizaran acción alguna.

El Comandante en Jefe Fidel Castro y el Comandante Camilo Cienfuegos esperan el arribo del avión en que venían los mercenarios trujillistas para apresarlos y abortar aquel intento de agresión a Cuba, alentado y dirigido por Batista.

        Fidel en persona organiza el emplazamiento de ametralladoras y hombres, en puntos estratégicos, de manera que al llegar los conspiradores al aeropuerto se capturaran de inmediato para evitar pérdidas innecesarias de vidas humanas.

       A las OCHO Y QUINCE minutos de la noche, toca pista un avión C-46 procedente de la ciudad de Santo Domingo, capital de República Dominicana, que trae a bordo a varios dirigentes de la conspiración, quienes confían en lograr una victoria absoluta en sus planes contra Cuba.

        Los pasajeros, al bajar del aeroplano, encontraron una realidad distinta a la que presuntamente existía; de inmediato, se  produjo un intercambio de disparos de armas de fuego, en el cual caen DOS revolucionarios e igual número de invasores, mientras es apresado el el resto.

       De esa manera, fracasa la intentona trujillista de apoderarse de una zona de Cuba para luego extender la conspiración hacia otras zonas del país, pero los enemigos de la Revolución no se percatan de que en la Mayor de las Antillas había triunfado una revolución verdadera con el concurso del pueblo, que estaba dispuesto a defenderla hasta las últimas consecuencias.

    En el cuartel de Trinidad Fidel y Camilo interrogan a los detenidos, quienes confiesan que venían enviados por Fulgencio Batista y corroboran la participación del tirano Rafael Leónidas Trujillo en aquella conspiración, abortada poco después de ser concebida.

     Los revolucionarios ocuparon una gran cantidad de armas y, además, recuperaron el avión utilizado por el dictador Batista y sus acólitos más cercanos para su fuga hacia República Dominicana, en la madrugada del primero de enero de 1959.   

       De esa manera, el pueblo de Cuba archivaba una nueva victoria frente a maniobras reaccionarias alentadas por la burguesía internacional, en complicidad con la burguesía nacional y el imperialismo, que desde el principio trataron de derrumbar la Revolución.

 

 

 

 

 

 

 

 

EN EL ANIVERSARIO 58 DEL ASESINATO DE FRANK PAIS

EN EL ANIVERSARIO 58 DEL ASESINATO DE FRANK PAIS

Por Rafael Labrada Díaz

El 7 de diciembre de 1934 ocurre, en la ciudad de Santiago de Cuba, el nacimiento de Frank País García, cuyos primeros años de su vida transcurren en forma normal, pero al suceder  el golpe de estado perpetrado por Fulgencio Batista el 10 de marzo de 1952, se produce un cambio radical de su  conducta  y comienza a participar activamente en actos de calles contra el nuevo régimen.

Matricula la carrera de magisterio, en cuya escuela pronto resulta elegido como presidente de la Asociación de Alumnos a partir de sus excepcionales condiciones de líder que lo convierten en alguien capaz de nuclear alrededor suyo a un amplio grupo de jóvenes revolucionarios del centro de estudios. 

Luego del asalto al cuartel Moncada llevado a cabo por la Juventud del Centenario, con  Fidel Castro al frente, el 26 de Julio de 1953, a los atacantes sobrevivientes los internaron en la cárcel de Boniato y  Frank  trazó un plan para rescatarlos de las manos asesinas, mas la imposibilidad de conseguir armas provocó el aborto de tales propósitos.

Graduado de maestro, comienza a trabajar en el colegio El Salvador, a la vez que inicia estudios de Pedagogía en la Universidad de Oriente; plantel en el cual demanda una condena al imperialismo por la agresión llevada a cabo contra Guatemala, con la finalidad de derrocar al gobierno progresista de Jacobo Arbenz.

Durante los años 1954 y 1955, sus actividades revolucionarias se multiplican y hace contacto con toda organización partidaria de la lucha armada para derrumbar la tiranía de Fulgencio Batista, pero ante la decepción de recibir muchas promesas de suministro de armas y no cumplirse casi ninguna, decide crear la agrupación Acción Revolucionaria Nacional.

Su objetivo principal era el acopio de armas y para ello los revolucionarios asaltan estaciones de policías, polvorines y desarman a los soldados en plena calle, procedimientos que propicia la recolección de cierta cantidad de medios bélicos para utilizarlos contra las fuerzas de la dictadura.  

En el año 1955, se incorpora al Movimiento Revolucionario 26 de Julio, dirigido por Fidel Castro, mientras los cuerpos represivos de la tiranía  fichan a Frank País y lo declaran como “elemento peligroso”, no obstante, emprende una ardua labor en la organización del Movimiento en la provincia de Oriente.

Personalmente adiestra a los revolucionarios en el manejo de las armas y los agrupa en células para prepararlos con vistas a los combates que se avecinan, por cuanto el pueblo había tomado conciencia de la necesidad de producir un cambio en el país, teniendo en cuenta los desmanes que cometían los personeros del régimen.

Viaja a México para entrevistarse con Fidel Castro, quien se encuentra exiliado en ese país; allí acuerdan realizar un levantamiento armado en Santiago de Cuba para apoyar el desembarco del grupo de combatientes que venía a iniciar la lucha armada contra la  tiranía en la Sierra Maestra.  

Al regresar a Santiago de Cuba comienzan los preparativos para la acción, la cual se produce en la fecha acordada, pero la presencia de un mal tiempo hace que el yate Granma se retrase en su recorrido y llega a costas cubanas el 2 de diciembre de 1956 y no hay coincidencia entre el desembarco y el alzamiento en esa ciudad.

El nuevo paso de Frank fue una nueva entrevista con Fidel en el escenario de la lucha; a principios de 1957 comienza la introducción de las primeras brigadas, a fin de nutrir las filas del naciente Ejército Rebelde y de suministros imprescindibles para el desarrollo de la guerrilla en la Sierra Maestra.

Con el propósito de evitar que la tiranía utilizara toda su fuerza contra los revolucionarios que operaban en esas montañas, comenzó a organizar la apertura de un segundo frente en la parte norte oriental, pero fue detenido y torturado salvajemente por los esbirros de la tiranía batistiana, quienes quisieron desaparecerlo, mas la rápida movilización del pueblo obligaron a presentarlo y celebrarle juicio, en el que resultó absuelto.

Comienza contra él una feroz persecución y su vida corre gran peligro; tiene que pasar a la clandestinidad, pero fue sorprendido por las fuerzas represivas, junto a su compañero de lucha Raúl Puyol, y ambos resultaron vilmente asesinados, el 30 de julio de 1957.Al conocer la noticia, Fidel Castro exclamó: “¡Qué monstruos! No saben la inteligencia, el carácter, la integridad que han matado”

 

 

EN EL ANIVERSARIO 113 DEL NATALICIO DE NICOLÁS GUILLÉN

EN EL ANIVERSARIO 113 DEL NATALICIO DE NICOLÁS GUILLÉN

 

 

Por Rafael Labrada Díaz

        Corría el mes de julio de 1902, cuando el día 10 vio la luz un niño en la provincia de Camagüey, pero no sería un pequeño cualquiera, se trataba de quien con el paso del tiempo puso a criterio popular sus grandes dotes de poeta al servicio de la Patria.

        Ese ser que llegaba a este mundo era Nicolás Guillén, quien con el decursar de los años bien se ganó el sobrenombre de Poeta Nacional por la gran calidad de sus composiciones dedicadas a los más disímiles temas sociales.

         Hijo de un periodista asesinado por esbirros del régimen de turno que reprimían una revuelta política, supo seguir el ejemplo de lucha de su padre y la emanada de varias generaciones de cubanos formados en los valores de patriotismo y solidaridad.

        Al poeta Nicolás Guillén se le considera como un genuino representante de la poesía negra de Cuba, cuya letra aparece musicalizada en las más diversas obras que perduran en el tiempo en la memoria de las masas populares. 

        Antes de dedicarse al periodismo y darse a conocer como escritor, trabajó como tipógrafo; labor que alternaba con el quehacer político  y cultural de los cubanos, no como simple espectador, sino como militante activo del Partido Comunista desde 1937, en cuyas filas defendía la causa de los humildes, por lo cual en varias ocasiones tuvo que marchar al exilio.

         Tras el triunfo de la Revolución cubana en 1959 se sumó a quienes se disponían a construir una nueva sociedad, desde distintas  trincheras de lucha, que incluyó diferentes cargos y misiones diplomáticas de relieve.

   Inició su producción literaria en el ámbito del postmodernismo y la afianzó en el de las experiencias vanguardistas de los años VEINTE, en cuyo contexto se convirtió pronto en el representante más destacado de la poesía negra o afroantillana.

         Sin renunciar a otras posibilidades, en Motivos de son , escrito en 1930, Sóngoro Corongo, Poemas mulatos en 1931, West Indies Ltd, en 1934 y poemas dispersos en libros posteriores, usó todos los recursos característicos de esa poesía, con la voluntad de lograr una expresión auténtica para una cultura mulata, la propia de un país mulato como él mismo, y manifestó una preocupación social que se fue acentuando con el paso de los años.

         Desde West Indies Ltd., evolucionó rápidamente hacia esas preocupaciones políticas y sociales: en Cantos para soldados y Sones para turistas, creado en 1937, El son entero, en 1947 y La paloma de vuelo popular, en 1958, mostró su compromiso con la patria cubana y americana, con sus hermanos de raza y con todos los desheredados del mundo.

      Crítico con la injusticia y el imperialismo, eso no le impidió verse afectado por las inquietudes neorrománticas y metafísicas que también dominaron la literatura de esa época, pues el amor y la muerte son también temas fundamentales en su poesía.

         Con Tengo, escrito en 1964, manifestó su júbilo ante la Cuba revolucionaria, y Poemas de amor y otras obras demostraron su capacidad para conjugar preocupaciones diversas y encontrar formas de expresión siempre renovadas.

        Nicolás Guillén fue un intelectual digno de su tiempo, que supo interpretar las contradicciones imperantes en una Cuba dominada por la burguesía nacional y foránea en la cual los ricos eran cada vez más ricos y los pobres cada vez más pobres.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

LOS TUNEROS RINDEN TRIBUTO A MARTÍ EN EL ANIVERSARIO 120 DE SU CAÍDA

LOS TUNEROS RINDEN TRIBUTO A MARTÍ EN EL ANIVERSARIO 120 DE SU CAÍDA

Por Rafael Labrada Díaz

Con diversas acciones, habitantes de la provincia de Las Tuinas rindieron tributo hoy a José Martí, en el aniversario 120 de su caída en combate por la independencia de Cuba, en la zona oriental de dos ríos, perteneciente hoy a la provincia de Granma. 

En los centros de trabajo y de estudio del territorio se efectuaron encuentros para estudiar la obra martiana, con el propósito de profundizar en los conocimientos acerca de la trayectoria profesional y política de uno de los pensadores más prominentes de este hemisferio.

José Martí dedicó su corta vida no solo a una vasta obra literaria y periodística, sino también a reorganizar la lucha contra el coloniaje español, luego de la Guerra de los Diez Años, en la cual los cubanos no pudieron alcanzar la independencia de Cuba.

Los españoles desataron una feroz persecución contra Martí, lo cual ocasionó que tuviera que tomar el camino del exilio, donde sufrió un largo peregrinaje por varios países de América Latina, hasta que finalmente se trasladó hacia  los Estados Unidos.

En todo momento,  el Apóstol de la independencia de Cuba luchó por la causa de su pueblo. Su labor aglutinadora fue muy difícil, al tener que vencer la frustración de muchos patriotas que habían peleado en la Guerra del 68 sin haber logrado la independencia de Cuba  y por otra parte, debía chocar contra el hecho de encabezar de nuevo la lucha sin el aval de haber estado antes en la manigua.

Sin embargo, su desbordante personalidad, el gran poder de persuasión que poseía y el don de una brillante oratoria, convencía a las personas con quienes analizaba la necesidad y posibilidad de regresar a la Isla para liberarla del poder de España. 

Supo ganarse la confianza de generales como Antonio Maceo y Máximo Gómez, quienes tenían el mérito de haber permanecido diez años en la manigua combatiendo contra el ejército peninsular y nunca haber firmado la paz con el enemigo.

En ese empeño, crea el Partido Revolucionario Cubano y funda el periódico Patria, que se convirtieron un dos pilares insustituibles para la organización de la nueva contienda que él llamó la Guerra Necesaria, porque no se trataba de la guerra por la guerra, sino era una acción imposible de soslayar para alcanzar los propósitos deseados.

Creada todas las condiciones, como delegado del Partido Revolucionario Cubano, Martí ordena que el alzamiento en Cuba debía producirse el 24 de febrero de 1895 y, así ocurrió; luego navega rumbo a la patria en compañía del dominicano internacionalista Máximo Gómez y desembarca por playitas de Cajobabo, lugar ubicado en la zona oriental de la Isla.

El 18 de mayo de 1895, el Apóstol comienza a escribir una carta, que dejó inconclusa, dirigida a su amigo mexicano Manuel Mercado, en la cual expresa la satisfacción de encontrarse en suelo cubano para luchar por la libertad y denuncia los peligros que representa Estados Unidos para los países de América.

Al día siguiente, en un encuentro con el enemigo, cae mortalmente herido, cuando apenas había comenzado a hacer realidad los ideales de enfrentarse al poder de los colonialistas, mediante el uso de las armas, para liberar a los pobladores de la Isla, por lo cual había hecho tantos sacrificios.

Martí hoy se encuentra en el corazón de cada cubano y por eso constituye la guía de toda acción patriótica y es bandera de los ideales de este pueblo que trabaja, construye y busca un futuro mejor inspirado en las sabias doctrinas del Héroe Nacional de Cuba.  

 

 

 

 

FIDEL CASTRO SALE DEL PRESIDIO DE ISLA DE PINOS

FIDEL CASTRO SALE DEL PRESIDIO DE ISLA DE PINOS

Por Rafael Labrada Díaz

Durante el juicio por el asalto al Cuartel Moncada, en l953, Fidel Castro, líder del movimiento revolucionario, asumió su propia defensa en su condición de abogado y su alegato resultó tan contundente que convirtió a los acusadores en acusados, al poner al desnudo todos los desmanes que la tiranía de Fulgencio Batista estaba cometiendo en Cuba.

En dicho alegato, Fidel expuso el programa que se aplicaría en la Isla si se alcanzaba la victoria, programa que luego se conocería como la Historia me Absolverá, el cual se cumplió luego del triunfo de la insurrección en enero de 1959, cuando se inició en el país una profunda transformación en todos los órdenes.

El tribunal, pese a demostrarse la justeza de aquel ataque y  las verdades expuestas por el líder del grupo insurrecto, respecto a la conducta asesina y entreguista del régimen, los condenó a todos y se decidió que cumplieran sus sentencias en el llamado Presidio Modelo, ubicado en la entonces Isla de Pinos.

La estancia de los revolucionarios en esa cárcel estuvo plagada de amenazas, maltratos y vejaciones y llegó un momento en que separaron a Fidel Castro del  resto del grupo y lo confinaron en un recinto solitario, como para impedir que su influencia continuara guiando la actitud del grupo.

Los familiares de los encarcelados comenzaron a desatar una campaña dirigida a lograr la liberación de los reclusos, campaña que poco a poco se fue esparciendo por las provincias hasta abarcar a todo el país, lo cual le impregnó una gran fuerza, capaz de atemorizar  la dictadura.

El régimen trató de poner condiciones para amnistiar a los combatientes; ante esa maniobra, Fidel Castro, en nombre de sus compañeros, redactó un documento que hizo llegar a la prensa a fin de que se publicara y el pueblo conociera la verdad.

Ese texto expresaba: “Nuestra libertad personal es un derecho inalienable que nos corresponde como ciudadanos nacidos en una patria que no reconoce amos de ninguna clase; por la fuerza se nos puede privar de esos derechos y todos los demás; pero jamás logrará nadie que aceptemos disfrutarlos mediante un compromiso indigno. A cambio de nuestra libertad no daremos, pues ni un átomo de nuestro honor”.

La postura insobornable del líder y de los demás combatientes revolucionarios, mas la presión del pueblo, obligaron al gobierno de Fulgencio Batista a dictar la Ley de Amnistía sin condiciones, el 15 de mayo de 1955, hace 60 años.

Liberado Fidel y sus compañeros, luego de 22 meses de encierro, comenzó uno combate ideológico, político y jurídico contra el régimen tiránico, pero al pueblo se le habían cerrado todas las puertas para la lucha cívica y no quedaba otra alternativa que la lucha armada, como hicieron los mambises en 1868 y 1895.

En 1956, Fidel regresó a Cuba al frente de una invasión para iniciar la lucha armada en la Sierra Maestra y, en 1959, las fuerzas rebeldes, junto al pueblo, conquistaban el poder político.